Cuánto cuesta una web para una pyme en España
Soluciones Web

Cuánto cuesta una web para una pyme en España

31 de agosto de 20269 min

Rangos orientativos de precio para una web de pyme en España, qué factores mueven el presupuesto, qué suele estar incluido y cuánto cuesta mantenerla al mes.

Busca «cuánto cuesta una web» y vas a encontrar decenas de páginas de agencias que no responden la pregunta. Todas dicen lo mismo: depende del proyecto, cada caso es único, cuéntanos tu idea y te pasamos presupuesto.

Es verdad que depende. Pero también es una excusa cómoda: si no publicas precios, el cliente tiene que llamarte para saber si puede permitírselo, y ahí ya estás dentro de su proceso de decisión.

Este artículo hace lo contrario. Te doy rangos orientativos, te explico qué mueve el precio dentro de cada rango, y sobre todo te digo qué suele quedar fuera del presupuesto —que es donde están las sorpresas caras.


Tabla de contenidos

  1. Rangos orientativos
  2. Qué mueve el precio de verdad
  3. Qué suele estar incluido y qué no
  4. El coste mensual: lo que casi nadie calcula
  5. Señales de un presupuesto que saldrá caro
  6. Cómo pedir presupuestos que puedas comparar
  7. Preguntas frecuentes
  8. Conclusión

Rangos orientativos

Estos son rangos de mercado para pymes en España. Sirven para saber si tu presupuesto encaja o no, no para cerrar un precio:

Tipo de proyectoRango orientativo
Landing o web de una página500 € – 1.200 €
Web corporativa (5-10 páginas)1.200 € – 3.000 €
Tienda online estándar2.500 € – 6.000 €
Desarrollo a medidaDesde 3.000 € en adelante

Dos avisos sobre esta tabla.

Los extremos bajos suponen que tú aportas los contenidos. Si además necesitas que alguien escriba los textos y consiga las fotos, súmale.

El extremo alto de cada banda no es «lo mismo pero mejor». Suele significar más funcionalidad: reservas, área de clientes, integraciones con tus sistemas. Si dos presupuestos para lo mismo se separan mucho, no asumas que uno te está cobrando de más — casi siempre están cotizando cosas distintas.

Si estás decidiendo entre WordPress y un desarrollo propio, esa comparación la desarrollamos aparte en WordPress o desarrollo a medida.


Qué mueve el precio de verdad

precio-factores

Casi todo el mundo pregunta «¿cuánto cuesta una web de X páginas?». El número de páginas es de las cosas que menos influyen: veinte páginas del mismo tipo son casi el mismo trabajo que cinco.

Lo que de verdad mueve el presupuesto es otra cosa:

La funcionalidad. Un catálogo que solo muestra productos no cuesta lo mismo que una tienda con reglas de envío propias, descuentos por volumen o precios distintos según el cliente. Aquí es donde los presupuestos se separan de verdad.

El contenido. Si entregas los textos escritos y las fotos hechas, el proyecto avanza más rápido y sale más barato. Si hay que crearlo todo, es un trabajo aparte —y normalmente el que más retrasa los proyectos, porque depende de que alguien de tu equipo se siente a escribir.

Las integraciones. Conectar la web con tu ERP, tu CRM o tu sistema de facturación es desarrollo, no configuración. Lo tratamos en detalle en nuestros artículos sobre integraciones, pero como regla: si la web tiene que hablar con otro sistema, eso se cotiza aparte.

El diseño. Adaptar una base existente a tu marca no es lo mismo que diseñar cada pantalla desde cero. Ambas opciones son legítimas; la diferencia son semanas de trabajo.

Los idiomas. Cada idioma añade estructura, URLs, y mantenimiento continuo. No es solo traducir textos una vez.


Qué suele estar incluido y qué no

precio-incluido

Aquí está la parte que produce las discusiones incómodas tres meses después del lanzamiento. Los límites varían entre proveedores, pero el reparto habitual es este:

Suele ir incluido: hosting y dominio (el primer año), la licencia del tema o constructor, las copias de seguridad, las actualizaciones de la plataforma y los plugins, el monitoreo, y el arreglo de errores.

Se cobra aparte casi siempre: los textos y las fotografías, los artículos del blog, el trabajo de SEO, las migraciones desde otra web, y las importaciones masivas de productos o datos.

Ese segundo bloque es el que descoloca a la gente. Muchos presupuestos incluyen «web con blog» y el cliente entiende que los artículos vienen dentro; lo que viene es la sección donde publicarlos. Lo mismo con el SEO: que una web esté bien construida técnicamente no significa que alguien esté trabajando su posicionamiento.

Una distinción que conviene exigir por escrito: no es lo mismo un error que una petición. Si algo se rompe —un formulario que deja de enviar, una página que da fallo— eso debería arreglarse sin descontar tiempo de tu bolsa de horas, porque no lo pediste tú. En Neerutech lo separamos así explícitamente: los errores se reparan sin contar tiempo; las peticiones de cambios consumen las horas del mes.


El coste mensual: lo que casi nadie calcula

Una web no es una compra, es una suscripción con un pago inicial grande. El mantenimiento en el mercado español para pymes se mueve entre 40 € y 200 € al mes, y la diferencia depende sobre todo de dos cosas: cuánto soporte incluye y cuántas horas de cambios te dan.

Un ejemplo de cómo se estructura, con nuestro propio modelo: hosting gestionado, licencias, copias, actualizaciones y monitoreo, más dos horas mensuales para peticiones sencillas —cambiar textos, subir productos, actualizar precios, adaptar una sección para una campaña de temporada—. Los errores se arreglan aparte, sin descontar de esas horas. Si necesitas más, se contratan horas adicionales.

Lo importante no es el número exacto, es que preguntes qué pasa cuando se agotan las horas. Un mantenimiento de 40 € que no incluye ninguna hora de cambios y otro de 120 € que incluye tres no son comparables, aunque los dos se llamen igual.

Y una advertencia: si un proveedor no menciona el mantenimiento en el presupuesto, no es que sea gratis. Es que aún no has tenido esa conversación. Escribimos sobre por qué esto importa en el mantenimiento web no es opcional.


Señales de un presupuesto que saldrá caro {#señales}

No caro de precio: caro de disgustos.

No especifica qué pasa después del lanzamiento. Si el documento termina el día que la web está online, el mantenimiento es una negociación futura en la que tú tendrás menos poder.

No está claro cómo sales si te vas. Muchas agencias alojan las webs de sus clientes en su propia infraestructura, y eso es perfectamente razonable: permite mantenimiento centralizado y un solo interlocutor cuando algo falla. El problema no es que el hosting sea del proveedor, es que no haya puerta de salida. Pregunta antes de firmar: si me voy, ¿me entregas una copia completa del sitio y la base de datos? ¿El dominio está a mi nombre? ¿Me ayudáis en la migración? Si las tres respuestas son sí, el hosting de agencia te conviene. Si alguna es no, ahí sí tienes un problema.

No dice de quién es el código ni el dominio. Deberían ser tuyos, siempre, y estar a tu nombre.

Es sospechosamente barato. Una web corporativa por 300 € significa una plantilla sin adaptar, sin soporte y sin nadie detrás cuando se rompa. No es un chollo, es un problema aplazado.

Todo son partidas cerradas sin desglose. «Diseño y desarrollo web: 4.500 €» no te deja comparar nada ni saber qué estás pagando.


Cómo pedir presupuestos que puedas comparar

El error más común es pedir «un presupuesto para una web». Cada agencia entiende algo distinto y acabas comparando cosas incomparables. Manda a todos el mismo brief con esto:

  1. Qué tiene que hacer la web, no cómo tiene que verse. «Que los clientes puedan reservar cita y que me llegue al calendario» es útil; «moderna y profesional» no.
  2. Quién aporta los contenidos. Textos y fotos, di claramente si los pones tú.
  3. Con qué sistemas tiene que conectarse, si es que hay alguno.
  4. Cuántos idiomas.
  5. Quién va a editarla después y con qué frecuencia.

Y pide que el presupuesto responda explícitamente a estas cuatro preguntas: qué incluye el mantenimiento, a nombre de quién quedan dominio y hosting, qué pasa si me voy con otro proveedor, y cuánto cuesta una hora extra de trabajo.

Con eso, tres presupuestos se vuelven comparables de verdad.


Preguntas frecuentes

¿Por qué las agencias no publican precios? Por dos motivos. Uno legítimo: el rango real es amplio y una cifra suelta puede engañar. Otro menos legítimo: si tienes que llamar para saber el precio, ya entraste en su embudo comercial.

¿Una web de 500 € puede valer la pena? Para una landing sencilla, con contenidos tuyos y sin funcionalidad especial, sí. Para la web de una empresa que quiere captar clientes, ese presupuesto casi siempre significa que algo importante falta: soporte, adaptación real o alguien que responda cuando se rompa.

¿Cuánto tarda? Una web corporativa suele estar entre tres y seis semanas desde que hay contenidos. El factor que más retrasa los proyectos no es el desarrollo: es esperar los textos y las fotos del cliente.

¿Es más barato usar Wix o Squarespace? De entrada sí, pero pagas una cuota mensual indefinida y tu sitio vive dentro de esa plataforma. Para una presencia mínima puede bastar; si el negocio depende de la web, se queda corto antes de lo que parece.

¿Y si ya tengo una web y solo quiero mejorarla? Suele salir más barato que rehacerla, siempre que la base esté sana. Lo que no compensa es parchear una web con años de plugins acumulados: ahí el arreglo cuesta más que empezar de nuevo.


Conclusión

El precio de una web para una pyme en España se mueve, para la mayoría de casos, entre 1.200 € y 6.000 € iniciales, más 40 € a 200 € al mes. Dentro de esos rangos, lo que decide es la funcionalidad, quién aporta el contenido y con cuántos sistemas tiene que hablar.

Pero el número que deberías mirar no es el del presupuesto inicial: es el de tres años. Ahí es donde se ve si contrataste una web o contrataste un problema con diseño bonito.

Y si un proveedor no te puede dar un rango orientativo sin una reunión previa, esa ya es información sobre cómo va a ser trabajar con él.


¿Quieres un rango para tu caso concreto?

En Neerutech trabajamos con WordPress con hosting gestionado y con desarrollo a medida, así que podemos decirte cuál encaja con tu presupuesto sin empujarte hacia lo que más facturamos.

Cuéntanos qué necesita hacer tu web y te damos un rango antes de cualquier reunión.


¿Estás pidiendo presupuestos ahora mismo? Comparte este artículo con quien tenga que decidir contigo.

Artículos relacionados

¿Necesitas ayuda con tu proyecto?

Agenda una consulta gratuita con nuestro equipo

Agendar consulta